miércoles, 25 de julio de 2012

FATSIA JAPONICA


La versatilidad de esta planta es sorprendente; admite el cultivo tanto en interior como en exterior porque soporta temperaturas bajas, y llegará a florecer bajo estas condiciones adversas. La fatsia japonica, de apariencia majestuosa y hoja perenne, es originaria de Japón y Corea. Su crecimiento será rápido, siempre que le proporcionemos unos cuidados mínimos. Entonces se mostrará agradecida y majestuosa.

El cultivo en exterior de la fatsia japónica se puede realizar en zonas de clima templado, donde se dasarrollará con rapidez y durabilidad, siempre y cuando la ubiquemos en un lugar resguardado de corrientes de aire frío.

Cuidados básicos

Necesita un suelo bien drenado, ya que éste debe mantenerse siempre húmedo y corre riesgo de encharcamiento. En invierno la regaremos dos veces al mes, y en verano, que es una época crítica, necesitará gran cantidad de agua, por lo que en algunos casos se debe regar con mucha frecuencia, de manera que el sustrato no pierda la humedad.


La estación estival es peligrosa para la fasia. En esta época debemos colocarla en un sitio con sombra, ya que las hojas son sensibles a la luz del sol y susceptibles de sufrir quemaduras.

La temperatura ideal para un correcto desarrollo se encuentra entre 15 y 20º C, pudiendo soportar hasta 0º C, por lo que presenta un amplio abanico de lugares de cultivo.


Agradece la pulverización de las hojas en épocas calurosas, y al llegar el frío debemos cubrirla con un plástico y añadir turba en su base.

En primavera la podaremos, y podemos retirar las hojas que nos desagraden, así quedará guapa para el resto del año.


Cómo es su crecimiento

Tiene un desarrollo rápido, llegando a doblar la altura en doce meses. Su longitud en interior llega a ser de 1 m. y cultivada en el exterior alcanza hasta 2 m. de altura. 

La floración tendrá lugar en otoño y durará hasta el invierno, pero sólo darán flores aquellos ejemplares cultivados en el exterior, éstas serán blancas y dispuestas en racimos.

Su capacidad de adaptación es enorme. Si en invierno nuestro clima es muy frío, podemos cultivarla en interior, y sacarla fuera cuando las heladas desaparezcan. Así mismo debemos protegerla del calor extremo y el sol directo en verano durante las horas centrales del día.


También llamada aralia, es una de las plantas que son capaces de conjugar belleza y resistencia. Sus grandes hojas de color verde oscuro, cuya exótica forma se crea a base de lóbulos, darán al rincón elegido para su colocación, una frondosidad propia de de una naturaleza desbordante.

miércoles, 18 de julio de 2012

DENDROBIUM

Al género Dendrobium pertenecen especies originarias de toda Asia oriental, del Himalaya al Océano Pacífico, Australia y Nueva Zelanda.

El género Dendrobium, una de las más numerosas familia de las orquídeas, comprende más que 1600 especies que viven en hábitat muy diferentes entre ellos: a nivel del mar y hasta 3500 m de altitud, algunas en regiones de clima templado otras dónde la temperatura y la humedad es constante durante todo el año, otras en los climas tropicales. Este hecho permite tener dendrobium con exigencias de cultivo, forma y dimensiones muy diferentes entre ellos.


Características

Tenemos dendrobium de dimensiones muy pequeñas de 3-4 cm y Dendrobium de bastantes metros con formas y colores muy diferentes qué vuelven esta especie única e insustituible para los amantes de las orquídeas. 

Todo esto es complicado por el hecho de que existen sobre el mercado numerosas hibridas y consecuentemente muchos tipos de dendrobium. 

 

El nombre "Dendrobium"  deriva del griego "dendro = tronco, árbol" y "bios = vida" y significa el hecho que son orquídeas  EPIFITAS aunque también se encuentran especie con comportamiento LITOFITAS y también algunas  TERRESTRES.

La morfología entre los dendrobium es muy diferente entre ellas, encontramos en efecto especie de dendrobium con hojas perennes y otras con hojas caducas, algunas provistas de hojas individuales, otras reunidos en grupos.


Una características que tienen en común los muchos grupos es formar keiki sea a la altura de los nudos o en la base del tallo, formando una nueva planta de orquídea que una vez suficientemente grande, puede ser despegada de la planta madre y ser trasplantada autónomamente. 

Muy triste es decir: "deja los Dendrobium porque son muy difíciles de cultivar". Personalmente no concuerdo con esta afirmación ya que, aunque es verdad que es fundamental para este género saber a que especie pertenece para poder encuadrar sus exigencias de cultivo y a menudo algunos solicitan condiciones extremas qué muy difícilmente logramos reproducir en nuestras casas, incluso es verdad que existiendo unos 1600 especies de dendrobium se logra facilmente encontrar dendrobium que mejor se adaptan a las condiciones climáticas a nosotros más cercanas.


En línea general para entender como criar los Dendrobium tengamos presente que son plantas que tienen un período vegetativo muy rápido es decir desarrollan muy de prisa las partes verdes y las raíces, para tardar en cambio mucho más tiempo para la floración y la producción de las semillas. Esta situación es dictada por el hecho que el descanso vegetativo corresponde en la naturaleza con las estaciones favorables a su desarrollo, es decir frío y sequedad, condiciones en las que la planta no podría sobrevivir si no entrando en descanso y utilizando durante este período las reservas almacenadas en los pseudobulbos durante la fase de pleno desarrollo. En naturaleza este período desfavorable es más largo que los períodos favorables, por tal motivo tienen este ciclo particular.


Riegos y humedad

Hace falta regar por la mañana, para permitir a las hojas secarse antes de la noche y evitar de este modo la manifestación de peligrosas enfermedades. Hace falta estar atentos a que el agua no se estanque entre los intersticios de las hojas.

Mantener un entorno húmedo alrededor de la planta es fundamental. Ahora, en nuestras casas no es siempre simple lograr aparentar un rincón de selva tropical. Para lograr acercarse a ésto podemos posar la maceta que contiene la planta sobre un posamaceta (u otro recipiente) en el que habrás arreglado la arcilla difundida o la grava en el que siempre tendrás poca agua. De este modo las raíces de la orquídea no entrarán a contacto con el agua qué evaporándose garantizará alrededor un entorno húmedo a ella tal como rociar una vez al día las hojas.

Tengamos presente que la humedad optima es diferente según la especie y también en proporción a la temperatura: temperaturas elevadas solicitarán mayor humedad pero en este caso es fundamental garantizar a la planta una buena ventilación para evitar de los peligrosos estancamientos hídricos que podrían provocar la manifestación de peligrosas patologías.

Abono

Como todas las orquídeas ya que comúnmente se encuentran sobre de un material inerte, los elementos nutritivos tienen que ser aportados con el abono.  
 
Los abonos posiblemente deben ser disueltos no en el agua de riego de grifo. 

Mojar bien el sustrato antes de proceder con el abono para evitar una excesiva concentración salina. 

 
 Tipo de terreno - trasplante

Antes de proceder al trasplante la orquídea debe ser mojada para volver las raíces más elásticas y evitar por lo tanto las roturas. Las raíces deben ser limpiadas de todo el material que ella tenga pegada y aquellas muertas deben ser extirpadas de las hojas con tijeras de podar previamente desinfectadas con alcohol o lejía, y mejor a la llama. 
 
Proceder con gran cautela y trata de molestar lo menos posible las raíces y cuida de eliminar solo a las muertas. Cada superficie de canto debe ser tratada con polvos fungicidas de amplio espectro qué encontrarás con un buen viverista. 
 

Antes de proceder al trasplante, lavar bien el sustrato dejándolo en inmersión por algunos días en agua para eliminar el polvo presente, sacar las impurezas presentes que van a quedar sobre el fondo del recipiente y asegurar así su perfecta hidratación. 

 

Si las raíces al momento del abocinado se adhieren demasiado resistentemente a la maceta, es oportuno sumergir la maceta por unos 30 minutos en agua ligeramente tibia. Si esta técnica no funcionara, entonces corta la maceta. No forzes las raíces que podrían perjudicarse.

Ten cuidado que haya un poco de espacio entre los bordes de la maceta y las raíces para evitar que la misma situación se presente el año siguiente. 

Siempre asegurándose que el contenedor que hayas elegido tenga un buen número de agujeros de drenaje (o consigue utensilios idóneos para aumentarlos) .

Después de que la orquídea es trasplantada la dejas secar y al amparo de la luz directa y de los cambios bruscos de temperatura por muchos días para permitir a las partes cortadas poder cicatrizar y a las raíces de adaptarse con la nueva situación. Una vez que la actividad radical haya retomado, retomar el normal cultivo.
 
Respecto al tipo de contenedor elegir aquél que prefieras ( hay de los más variado y acá tu fantasía es la dueña) y si has elegido una determinada dimensión, bien, cómpralo más pequeño. Es importante que el contenedor haya sido desinfectado preventivamente o con alcohol o con lejía. Además sería oportuno que, si no usas guantes, las manos estén bien limpias antes de proceder.

 Curiosidad

El nombre Dendrobium ha sido asignado por Olaf Swartz en el 1799 qué a la época contó en este género solo 19 especies. 

 

Un hibridador histórico del Dendrobium nobile es Jiro Yamamoto un japonés qué trabaja en las Hawaii con los famosos híbridos Yamamoto apreciado por los estupendos colores de sus flores.  


miércoles, 11 de julio de 2012

LISIANTHUS: TRES FLORES EN UNA


La búsqueda de alternativas a las flores tradicionales como el clavel o la rosa, entre otras, es posible gracias a la entrada de nuevas especies, que hace que podamos elegir entre una variedad mucho más amplia. El lisianthus ofrece una gama cromática muy rica que dará color a nuestras habitaciones y jardines. Lo podemos encontrar como flor cortada o también en maceta, aunque las condiciones para el mantenimiento de la flor en sí serán similares en ambos casos.


Reúne la elegancia de la rosa, la delicada floración de la peonía y una estructura similar a la anémona. En pocos años ha ido ganando popularidad al ofrecer una belleza equilibrada y una sedosa textura en sus pétalos.

Proviene originariamente del norte de México y sur de Estados Unidos, aunque a Europa llegó a través de Japón. Pertenece a la familia de las Gencianáceas, su nombre científico es Eustoma grandiflorum (Raf.) (Sinónimos Lisianthus ruselliana y Eustoma rusellianum).


Esta flor de verano se está abriendo camino con rapidez por sus bellos y variados colores, por su buena duración en florero y por su ajustado precio.

Características y cuidados

El lisianthus lo podemos encontrar en forma sencilla o múltiple y con diferentes colores, entre los que destacan el blanco, el rosa, el morado, el azul o el amarillo. Su tallo puede llegar a medir entre 40 y 50 cm. de largo, en cuyo extremo aparecen las flores largamente pediceladas de 6 a 9 cm. de diámetro. 


Si nos decidimos por tenerlas en jarrón, su presentación puede hacerse de muchas formas: en manojos, en un solo tallo, con los capullos flotando en cuencos de agua o en combinación con otras flores en sencillos arreglos. Es bueno cortar sus tallos con frecuencia debido a su continuo crecimiento. El peso de la flor puede provocar que éstos se doblen y acaben partiéndose.

Su periodo de máximo esplendor es el verano, aunque en casa la podremos conservar durante todo el año si la iluminamos bien. Si nos decidimos a plantarla en maceta pasará por tres fases de crecimiento:

Durante los primeros 20 ó 30 días, la planta desarrolla poco su parte aérea, al contrario que las raíces. En el segundo mes, el tallo se alargará y la planta emitirá otros tallos secundarios en los que aparecerán los botones florales. La fase final, en el tercer mes, los botones se desarrollan, a la vez que sus pedúnculos se alargan hasta alcanzar su altura definitiva. 


Después, estos botones cambiarán de color, pasando del verde inicial al de la variedad que hayamos seleccionado para finalmente abrirse. La maceta la podremos sacar al exterior situándola en un lugar bien iluminado, pero evitando que el sol incida directamente en las horas centrales del día. 

Cultivo

Debe realizarse en invernadero, descartando hacerlo al aire libre, ya que, de este modo, se disminuye la influencia negativa de las inclemencias meteorológicas. Su ciclo de crecimiento es anual o bisanual

Las variedades para flor cortada tienen una altura entre 60 y 120 cm. mientras que para la producción en maceta se buscan más pequeñas y de porte más compacto, llegando a medir entre 15 y 30 cm. 

Curiosidades

Esta planta se conoce también como eustoma, que significa 'cara bonita'. El término lisianthus procede de las palabras griegas lysis, que significa disolución, y anthos, que significa flor, aludiendo a las propiedades ácidas y curativas que se le asignan. 

Es una especie que, además, sorprende tanto en su floración, por el cambio de color de los capullos, como por la dulce decadencia de las flores, que mantienen hasta el final un lustroso aspecto que las diferencia de otras especies.

Sus capullos no florecen todos a la vez, sino que van creciendo poco a poco y transformándose según se abren. Si te regalan un ramo de bonitos lisianthus podrás disfrutar de ellos durante casi dos semanas.

miércoles, 4 de julio de 2012

CUIDADOS DEL LILIUM


El género Lilium comprende unas 100 especies que en su conjunto están presentes en extensas regiones templadas del hemisferio norte. De ellas, unas doce son indígenas de Europa, dos de América del Norte y unas sesenta (aprox.) de Asia. Estos Lilium florecen a finales de primavera o en verano, dependiendo de la especie. Se cultivan ornamentalmente para flor cortada, como planta en maceta e incluso de forma naturalizada en jardines. Dada estas posibles opciones, en esta ocasión hablaremos sobre el Lilium y sus cuidados en función de cada una de ellas.


Como flores frescas, simplemente haremos aquello que sea necesario y esté en nuestras manos para que su vida en el jarrón sea la mayor posible. Para ello las pondremos en el jarrón nada más llegar a casa, procurando recortar un centímetro aproximadamente las bases de sus tallos. El agua será limpia a la que añadiremos un conservante de flor. Ubicaremos el jarrón si es posible cerca de una buena fuente de luz para que sus flores mantengan su intensidad de color y cambiaremos el agua a diario o con la mayor frecuencia posible. En cada cambio de agua, recortaremos un poco más la base de sus tallos y añadiremos el conservante de flor como la primera vez.


Si los tenemos como planta en maceta, una vez se hayan marchitado las flores de lilium, se puede cortar el tallo justo por las primeras hojas bajo las flores. A las pocas semanas podemos ir reduciendo los riegos hasta dejar secar toda la planta. Cuando la planta esté seca podemos desenterrar los bulbos, limpiarlos y guardarlos en un lugar oscuro y seco hasta principios de primavera o a principios de otoño (según variedad), en la que volveremos a plantarlos. Como siempre, los enterraremos unos 10 centímetros pero con suficiente tierra por debajo (unos 20 centímetros como mínimo) para que puedan crecer correctamente sus raíces.


Y en el jardín, tras la brotación del Lilium, si son muy altos y estamos en una zona de fuerte viento, podemos entutorar sus tallos para evitar que entre el viento y el peso de sus flores se rompan. Una vez se hayan marchitado sus flores, se puede cortar el tallo justo por las primeras hojas bajo las flores más bien por cuestiones estéticas.


Cuando llegue el momento de letargo del Lilium, este perderá sus hojas y dará el aspecto de desaparecer del jardín. Con la llegada de su época de brotación, volverá a verse crecer. Por lo tanto no tenemos el porqué arrancar sus bulbos.


Tras varios años o en el caso de querer arrancarlos, esperaremos a que desaparezca la parte aérea y es el momento en el que debemos desenterrar los bulbos, limpiarlos y guardarlos en un lugar oscuro y seco hasta el nuevo momento de su plantación. Y como en el caso anterior hay que plantarlos enterrándolos unos 10 centímetros pero con suficiente tierra por debajo (unos 20 centímetros mínimo) para que puedan desarrollarse bien sus nuevas raíces.