jueves, 31 de octubre de 2013

ORIGANUM DICTAMNUS


Esta pequeña planta, conocida por el nombre de Orégano de Creta, tiene un carácter perenne y crece de manera espontánea en barrancos, laderas y zonas áridas de la isla de Creta de donde es oriunda y, de donde deriva su nombre habitual.

Es en esta isla griega, donde desde hace cientos de años sus pobladores utilizan esta planta con fines medicinales para hacer frente a diferentes dolencias corporales.

Esta planta de tallos y hojas lanosas, pertenece a un género compuesto por alrededor de unas 20 especies de hierbas aromáticas concernientes a la familia Labiateae.

Se puede entender que dado los espacios en los que evoluciona en su lugar de procedencia, le gusta los emplazamientos bien soleados, por lo que es capaz de adaptarse a situaciones estivales secas y tórridas.

Es bien difícil que se aclimate a los ambientes de interior, ya que necesita de forma indispensable de emplazamientos bien soleados y aire libre.

A diferencia del orégano común esta variedad tiene las hojas redondeadas, de color verde grisáceo, cubiertas de una fina capa algodonosa blanca, más cuantiosa en las hojas jóvenes, y cuerpo más grueso que la especie más conocida.


Las hojas disfrutan del magnifico aroma típico de esta especie, pese que a la hora de cultivarla no sea la principal razón para hacerlo, porque una de las cosas que más llaman la atención en este planta es que puede ser muy decorativa como planta colgante gracias a sus largos tallos, además de la singularidad de las brácteas superpuestas que guardan las pequeñas flores de color lila y que forman una cascada de racimos alargados, con una variada tonalidad rosa con mucho encanto.

La floración tiene ocasión hacia mediados de verano y llegando la misma hasta bien entrado el otoño.

Tiene una excelente tolerancia a la frialdad del invierno, ahora bien, si las heladas son intensas y prolongadas la planta puede sufrir un deterioro en su parte aérea.

Uno de los puntos más delicados en esta curiosa planta es el riego, no le gusta que se les rocíe con agua, de hecho, el que las hojas permanezcan con restos de agua le afecta de sobremanera en su aspecto, por tal motivo, a la hora de regarla es preferible hacerlo directamente sobre la tierra o mediante un cuenco en la base de la maceta.

Hay que tener en cuenta que el orégano resiste impecable la falta de agua por periodos prudentes de tiempo.

El suelo debe ser regado poco y a menudo teniendo cuidado de no encharcarlo porque esto causa la putrefacción de las raíces. La planta requiere algo más de agua cuando está en su fase joven y en pleno periodo de floración, por contra es importante saber que sobre todo no tolera los suelos húmedos de invierno.

Al ser una planta rústica no demanda abono, en todo caso al comienzo del periodo activo para estimular su crecimiento.


No es necesario suministrarle una poda propiamente dicha, pero si una eliminación de las partes dañadas o secas.


Con las hojas secas se prepara un té muy fragante al que no se le añade ningún tipo de ingrediente artificial.

Se propaga a partir de abril mediante semillas, o bien por esquejes sanos de ramas vigorosas, de unos 10 cm. de largo.

Via: http://plantayflor.blogspot.com.es

lunes, 28 de octubre de 2013

CUIDADOS DE LAS ORQUÍDEAS BARCO


Las orquídeas son una de las especies de plantas que tienen las flores más bonitas, lo que hace que sean una de las mejores opciones para decorar tanto en interiores como en exteriores. 

Las llamadas orquídeas barco son una de las variedades de orquídeas más llamativas, originales y bonitas que se pueden encontrar.

Sus cuidados no son muy complicados, así que cultivando esta planta podrás conseguir un ambiente muy especial en cualquier lugar de tu casa o de tu jardín. Toma nota para no perder detalle de todo lo que necesita:

Sus necesidades

Suelo: Necesita un sustrato especial que tenga corteza de pino, carbón vegetal y turba de esfagno, aunque el carbón se puede sustituir por perlita. Es un sustrato que puedes comprar ya preparado en las tiendas especializadas.

Abono: Aplícalo una vez al mes en formato líquido.

Riego: Tiene que ser abundante para que la tierra esté siempre húmeda pero sin que se encharque. Pulveriza las hojas de vez en cuando pero no mojes las flores.

Temperatura: El único requisito que tiene en este sentido es que no puede estar a temperaturas inferiores a 10ºC, así que sí la tienes en el exterior es recomendable que durante la época de frío la metas en casa o en un invernadero.


Floración: Su fecha exacta depende de la especie, pero siempre lo hacen entre septiembre y abril.

Iluminación: Debe estar en una zona de semi-sombra en la que no reciba los rayos del sol de forma directa ya que se estropearía.

Multiplicación: La forma más eficaz de hacerla es utilizando una especie de bulbos que la propia planta desarrolla y los cuales podrás plantar de nuevo.

Via: http://jardinyplantas.com
Autor: Marian Otero

jueves, 24 de octubre de 2013

NIGELLA DAMASCENA


La Nigella Damascena, también conocida por los nombres de Arañuela o Cabellos de Venus, pertenece a la familia de las Ranunculaceae.

Es un bonita planta anual de atractivas flores que crece de forma espontanea en campos y baldíos. Puede alcanzar una altura entre los 40-50 cm. Sus flores son de 4 cm. de diámetro y pueden ser de varios colores: amarillo, azul, morado, lila, rosa, blanco, dependiendo de la variedad.

Se usa en jardinería por el colorido de su floración. Sus cabezas florales y las cápsulas de semillas siguen siendo decorativas cuando se han secado, bien en el arriate o en arreglos florales de interior.

Luz: Pleno sol o media sombra.

Temperaturas: resistentes al exterior en verano en zonas cálidas pero necesita invernadero para evitar heladas.

Suelo: Toleran todo tipo de suelo bien drenado, aunque prefieren el arenoso.


Riego: Regular, sin encharcar.

Cultivo: Sembrar en primavera, son de las plantas anuales más fáciles de cultivar a partir de semillas ya que se autosiembra por todas partes. 

Para que esto no suceda se deben quitar las cápsulas de las semillas justo cuando empiezan a abrirse. 

Las semillas se pueden guardar para el próximo año.

Via: http://fichas.infojardin.com

lunes, 21 de octubre de 2013

CUIDADOS DE LA AFELANDRA


La Afelandra es una planta que pertenece a la familia de las Acantáceas, la cual pertenece a su vez al género Aphelandra. Cuenta con más de 200 especies, casi todas ellas con origen en Brasil pero que con las condiciones adecuadas se pueden cultivar en cualquier lugar del mundo. Las principales son la Aphelandra Acutifolia, Aphelandra Squarrosa, Aphelandra Sinclairiana o Aphelandra Tetragona, entre otras.

Se le conoce también como "Añilillo", y es una planta de interior con mucho atractivo gracias al verde brillante de sus hojas, que contrasta de forma espectacular con el banco crema de los nervios. Tiene espigas terminales, que es de donde surgen las flores, que suelen ser de color amarillo, naranja o rosa. Florece en primavera y verano si los cuidados que recibe son los adecuados.

Principales cuidados

Ubicación: Debe estar en una estancia que sea luminosa y cálida, en una maceta que sea grande. Si recibe demasiado sol, las hojas se caerán, así que debe evitar los rayos del sol de forma directa.

Temperatura: Lo ideal es que esté todo el año a temperaturas entre los 15º y los 25ºC, con humedad ambiental alta.

Suelo: El más indicado es el que está hecho de una parte de mantillo de hojas, otra de arena y dos de turba.


Transplante: Si lo haces debe únicamente en primavera ya que es cuando menos sufrirá.

Riego: Tiene que ser frecuente para que la tierra esté siempre húmeda y no llegue a secarse, pero evitando que se encharque.

Poda: No la necesita, pero sí le vendrá bien que cortes la espiga floral cuando se marchite para que puedan salir nuevos brotes.

Abono: Aplica un fertilizante mineral cada dos semanas durante el verano.

Plagas y enfermedades: Si vive en un ambiente muy seco será propensa al ataque de cochinillas y pulgones.

Multiplicación: Se hace a partir de esquejes de los tallos que brotaron durante la primavera.

Via: http://jardinplantas.com
Autor: Marian Otero

jueves, 17 de octubre de 2013

MUSCARI ARMENIACUM


Este género, comprende a unas treinta especies que pertenecen a la familia de las Liliáceas. El Muscari crece de modo natural en zonas rocosas de las regiones Mediterráneas y lo hace de tal forma que se le llega a valorar como una mala hierba.

Está considerada como una de las especies de bulbo más rústicas y fáciles de cultivar. Es una planta herbácea bulbosa, de unos veinte centímetros de altura, que no es demasiado exigente en cuanto a la calidad del suelo, pero prospera mejor en suelos húmedos, ricos y bien drenados.

Las inflorescencias están agrupadas en el tallo floral de forma piramidal, son ligeramente fragantes y poseen una tonalidad azul profundo, existe también una variedad en color blanco; florecen en primavera.


Las alegres florecillas azules producen una auténtica masa de color en jardines, en los que se emplea el Muscari para rocallas, borduras o para ubicar debajo de pequeños árboles que le den cierto frescor. De la misma manera, cultivados en pequeñas macetas para interior ofrecen unos excelentes resultados.

Para conseguir resultados más vistosos y bellas combinaciones, es mejor plantar una buena cantidad de bulbos (del orden de 20) en forma de grupo para conseguir un efecto visual muy atractivo.

Igualmente es aconsejable plantarlos con otras especies bulbosas como por ejemplo: narcisos o tulipanes.

Demanda una gran cantidad de luminosidad, desde pleno sol a sombra parcial.

El principal problema con el que nos podemos encontrar a la hora de cultivar esta bella planta, es que hay que tener mucho cuidado con el exceso de agua, pues podría originar la pudrición del bulbo o la aparición de enfermedades.


Una vez acabada la floración y que las hojas terminen por secarse, es el momento en que se debe recoger los bulbos, secarlos bien y mantenerlos en un lugar fresco y oscuro.

Los Muscaris se multiplican por medio de bulbillos que se originan abundantemente junto al bulbo principal.

A la hora de plantar los bulbos se debe hacer a una profundidad de 5 cm. y a una distancia entre bulbos de 8 ó 10 cm. aproximadamente.

Requiere una temperatura fría antes de la floración y cálida mientras despliega sus flores. Por este motivo, es en los climas templados con temperaturas entre 10º y 25º C donde mejor se desarrolla.

Via: http://plantayflor.blogspot.com.es

lunes, 14 de octubre de 2013

LAS PLAGAS MÁS COMUNES EN CACTUS


Como sabes, los cactus son unas plantas muy resistentes que requieren pocos cuidados durante todo el año. Sin embargo, sí que es necesario protegerlos de las plagas de los insectos, que pueden llegar a invadirlas y acabar con ellas. Para evitar que cualquier tipo de animal perjudique el cactus, lo mejor es prevenir.

Así, como medidas preventivas te recomendamos inspeccionar tus cactus con regularidad durante todo el año para asegurarte de que no están sufriendo el ataque de ninguna plaga. Además, deberás hacer uso de tratamientos preventivos para evitar los ataques de estos enemigos y ayudar a tus cactus a crecer sanos y fuertes. Por supuesto, es importante saber cuáles son las plagas más comunes en este tipo de plantas.


Gusanos de tierra

Uno de los animales que más suele perjudicar al cactus es el gusano de tierra, especialmente si la planta está cultivada directamente sobre el suelo del jardín. Estos animales atacan directamente a las raíces, que se van debilitando lentamente hasta morir. Para eliminarlos es necesario utilizar un insecticida de suelo.

Ácaros

Los ácaros también pueden atacar a los cactus y deteriorarlos. Notarás si tus plantas están siendo atacadas por estos animales si hay zonas rojizas en la superficie, en cuyo caso deberás iniciar un tratamiento antiácaros en las plantas afectadas.

Cochinillas

Otra plaga muy común en cactus es la de las cochinillas. Estos insectos pueden perjudicar la raíz sin que apenas nos demos cuenta. Para prevenirlas es necesario un tratamiento específico en primavera y otro en otoño. Cada dos años, es aconsejable cambiar la tierra del cactus para limpiar las raíces y ver si hay alguna plaga de este u otros insectos.

Via: http://jardinplantas.com
Autor: Ana Pérez

jueves, 10 de octubre de 2013

ALHELÍ


Género de plantas anuales, bianuales y a veces perennes según la especie, engloba muchas variedades e híbridos con flores que pueden ser sencillas o dobles.

En la actualidad encontramos variedades con las que prácticamente podemos disponer de flor durante todo el año, tanto para cultivar en macetas para ornamento de terrazas como para formar pequeños grupos en el jardín; es bastante habitual encontrarla en jardines costeros.

Se trata de plantas con un dilatado cultivo en jardinería, que pertenecen a la familia de las Cruciferae y son oriundas de una amplia franja de diversas regiones Mediterráneas. De manera común no acostumbra a superar los 40 cm. de talla.

Posee un tallo erecto y fuerte, algo leñoso en la base, provisto de hojas alargadas, estrechas, lanceoladas y agrupadas de forma densa; es peculiar la colaboración gris verdosa de las hojas y su aspecto ligeramente lanoso.


La floración del Alhelí llama la atención debido a su disposición en grandes y bellas espigas de flores perfumadas reunidas en racimos terminales, dotados de numerosas flores simples configuradas por cuatro pétalos, algunas formas poseen flores dobles de espectacular belleza.

La gama de colorido es muy extensa e incluye tonalidades como el amarillo, blanco, albaricoque, azul, lila, rojo o rosa, asimismo, se pueden localizar algunas otras variedades de flores con los colores mezclados.

Resiste mejor algo de sequía antes de que se le mantenga con una elevada humedad en el sustrato, aunque sea por periodos relativamente cortos de tiempo y acompañado de calor.

Los terrenos más aconsejables para su correcto desarrollo corresponden a suelos ligeros, blandos y bien abonados, sin embargo hay que tener cuidado y evitar la sobre alimentación, ya que generalmente se consigue con ello una elevada producción de hojas y en cambio una disminución en la obtención de flores. Para ampliar su periodo de floración es conveniente eliminar las flores cuando apenas comiencen a secarse.


Las flores del Alhelí son muy apreciadas por su fragante aroma, así como muy utilizadas para flor de corte por su prolongada duración.

Florece entre primavera y verano. Necesita de emplazamientos bien soleados para florecer con profusión; si bien puede soportar ubicaciones de media sombra es mejor situarla siempre a pleno sol. Es una planta que tiene una buena resistencia al frío.

Las plagas más comunes por las que puede ser atacada son el pulgón o la mosca blanca. 

Se multiplica mediante el sembrado de semillas que se utilizan indistintamente en la temporada de verano u otoño. Germinan normalmente transcurridas unas dos semanas, con una temperatura de unos 21ºC. Una vez las nuevas plantas adquieran un tamaño que permitan manipularlas con comodidad se pueden plantar directamente en el jardín.

Via: http://plantayflor.blogspot.com.es

lunes, 7 de octubre de 2013

CUIDADOS DE LAS PLANTAS SUCULENTAS


El cuidado apropiado de tus plantas suculentas puede ser fácil, siempre y cuando conozcas y pongas en práctica algunos conceptos básicos para que crezcan lo más saludable posible.

Poca agua

Ya sé, ya sé que esto es cosa que se dice una y otra vez: las plantas suculentas no toleran el agua en exceso. Pero no puedo dejar de comenzar por este cuidado básico, sencillamente porque es una parte fundamental de la atención de estas plantas. Mi "medida" por decirlo de algún modo es regar mis plantas una vez a la semana en verano y cada dos semanas en invierno.

Buen drenaje del suelo

Es el complemento perfecto del concepto anterior ya que es condición para las plantas suculentas, que el suelo deba secarse entre riegos. Para hacer eso se necesita un suelo con buen drenaje.


Abundante luz solar

Las suculentas necesitan mucha luz solar para crecer sanas y felices. Algo que aprendí es sin embargo que no les gusta la luz solar directa en el calor del verano cuando están fuera. Ellas son muy sensibles a las quemaduras solares y lo cierto es que sus necesidades en este sentido son mitad y mitad. Por ello, si están fuera, trata de ponerlas en algún lugar donde vayan a recibir un poco de sombra y permanecer relativamente frescas. Lo ideal es que reciban luz de la mañana y una sombra interesante por la tarde

Reproducirlas

Tomar trozos vigorosos para producir nuevas plantas suculentas (por reprodución vegetativa) parece redoblar la buena salud de cada planta "madre". Además es fácil y tan divertido ver las diminutas nuevas plantas en crecimiento.

Via: http://blogjardineria.com
Autor: Escarlata

jueves, 3 de octubre de 2013

LYSIMACHIA NUMMULARIA


Esta es una herbácea perenne y tremendamente rápida en su crecimiento, en poco tiempo puede cubrir una buena superficie de terreno, siempre que éste sea lo suficiente húmedo.

La Lysmachia Nummularia también es conocida por los nombres de Planta de la Moneda, Hierba de la Moneda, Euro o Monetaria.

Procede de regiones húmedas europeas y pertenece a la familia de las Primulaceae. Se trata de una planta de naturaleza rastrera que forma una gran mata de tallos postrantes. Produce tallos delgados y muy extensos con una gran facilidad de enraizar.

La velocidad que puede llegar a tener la Planta de la Moneda en su desarrollo hace que se la considere en algunas zonas como una planta invasora. Este riesgo se puede paliar si se le pone coto a su libre crecimiento.


Gracias a su modo de desarrollarse, resulta muy apropiada para alfombrar amplias formas de terreno, para jardineras u otro contenedor donde pueda colgar de forma ornamental, o bien para cubrir pequeños muretes.

Los largos tallos se cubren de pequeñas hojas que nacen opuestas, éstas poseen un peciolo muy corto, son lustrosas, redondeadas, con los bordes ligeramente rizados y de color verde lima.

Las hojas parecen pequeñas monedas, lo que le da a la planta su nombre común.

Las flores aparecen de manera numerosa hacia mediados de verano, por lo general brotan a pares en las axilas de las hojas, son pequeñas y de color amarillo muy intenso.

Admite las exposiciones a pleno sol en regiones con un clima suave, de semi-sombra e incluso de sombra densa. Lo que le resulta indispensable es que al ambiente sea lo más húmedo posible.


Los riegos deben ser regulares y abundantes. Durante el verano la planta agradece un rociado diario de agua sobre el follaje. En interior puede prosperar sin problemas en pequeños contenedores.

Los suelos secos son un auténtico problema para esta planta, es incapaz de soportar la falta de humedad. De modo que si el suelo se mantiene seco acabará con la planta en muy poco tiempo.

Entre las diversas formas de reproducirla, la más sencilla resulta dividir la mata en varias porciones y plantarlas directamente en el suelo del jardín que se encuentre a la sombra, en jardineras o en macetas. Otra fórmula muy simple, es a través de fragmentos de tallo que se plantan en un sustrato muy húmedo.

La planta, se encarga de extenderse por sí misma mediante las raíces que emiten en los nudos de los tallos que se encuentran en contacto con terreno húmedo.

Via: http://plantayflor.blogspot.com.es

martes, 1 de octubre de 2013

POLYSCIAS

Planta del mes de Octubre

Brillante y luminosa, acapara toda la atención


Las Polyscias, son plantas discretas, que no necesitan tanta luz, a diferencia de otras plantas con flores que sí necesitan luz solar directa, por eso, este género de plantas no tendrá problemas en acomodarse en cualquier rincón de la casa. Aunque eso no significa que no llame la atención o pase desapercibida, pues desde su discreta posición, brillará resplandeciente. Este es un buen motivo para ser la planta protagonista en el mes de octubre.

Una planta que puede vivir bien en un lugar sin mucha luz natural, puede ser muy ventajoso para aquellos hogares que no son muy luminosos. Además las Polyscias son plantas muy bonitas y muy decorativas que embellecen cualquier ambiente. Sus características ramas de tallo grueso le hacen ser muy resistentes. Las hojas pueden ser redondas o en forma de corazón, y a menudo con un borde ondulado irregular. En su mayoría son de color verde, pero algunas variedades de Polyscias también tienen hojas en otras gamas de colores.


En constante crecimiento 

Las Polyscias son plantas poco exigentes, que se conforman con la poca dedicación que se les pueda brindar. No necesitan mucha agua, la tierra no debe estar demasiado húmeda, sino más bien ligeramente seca. Mantener la temperatura ambiente sin grandes cambios, y añadir un poco de sustrato para plantas de vez en cuando en el agua, es más que suficiente para que crezca de forma sana y constante. Ese crecimiento hará que tenga la necesidad de cambiarla a un tiesto más grande en poco tiempo. Lo notará cuando compruebe que las raíces empiezan a sobresalir y a topar con las paredes de la maceta.


Un compañero de piso de tamaño adulto

Aunque hablamos de una planta discreta, que requiere pocas atenciones y que se conforma con un rincón menos iluminado, eso no significa que no esté llena de vida. Se trata de una planta muy alegre, con brillo, voluminosa, y cuya presencia se hace notar. Las Polyscias pueden llegar a convertirse en un compañero de piso de tamaño adulto. Realizando los cuidados comentados, y ampliando el tamaño del tiesto siempre que lo necesite, esta planta puede llegar a medir hasta un metro y medio de altura.

Via: www.plantadelmes.es