jueves, 7 de noviembre de 2013

ORNITHOGALUM DUBIUM


El Ornithogalum dubium, también conocido como Ornitógalo, pertenece a un género formado por componentes bastante bien conocidos que se consideran y atienden como plantas de clima templado, que necesitan el calor y suelen helarse durante el invierno.

Se trata de unas 80 especies originarias de Sudáfrica y del sur y centro de Europa, que están comprendidas dentro de la dilatada familia de las Liliaceae.

Estas son plantas bulbosas que pueden ser utilizadas en bordes mixtos o en rocallas; la altura de la planta es bastante moderada ya que no excede de los 30 cm., pero la coloración de las flores la hacen muy llamativa.

Es una planta cuyo periodo de floración abarca el otoño e invierno y de la que se reconoce y agradece la capacidad de sus flores de mantenerse perfectas durante un largo periodo.

Éstas pueden perdurar 15 días sin pegas a poco que se les preste los cuidados que requiere, incluso algunas fechas más, algo muy poco frecuente en otras especies.

Ese mismo periodo de vida lo mostrará como flor cortada para formar parte de ramos naturales.


Las hojas son lineales, estrechas, de débil estabilidad, de color verde oscuro que forman una roseta basal, compuesta por una porción de hojas por lo general poco numerosas.

Las flores están agrupadas en panículas, una vez abiertas muestran seis pétalos en forma de estrella, con una coloración de gran viveza; el color más usual es por lo general el naranja brillante, además de las variedades de flores en blanco y amarillo.

Resulta llamativamente curioso que los pimpollos que llenan el vértice de las panículas no suelen florecer.

Es oportuno ir eliminando cualquier flor que se encuentre ajada o seca tirando de ella suavemente, con esto se consigue despojar al racimo de flores de elementos que la afeen.

Es una especie poco exigente que necesita sobre todo el sol para que su floración se muestre lozana, un suelo ligero y bien aireado, pero tolera incluso una sombra bastante densa.


Pese a ser una planta de fácil cuidados y que apenas demanda atenciones la principal dificultad de su cultivo estriba en que si se la riega en exceso malograremos su desarrollo, debido a que las raíces se pudrirán.

Se debe regar de forma que el agua no se estanque asegurándose que el agua sobrante drene bien para que no sature el sustrato.

Se propagan por bulbillos extraídos de los bulbos viejos. Hay que conocer que los bulbos forman un gran número de bulbitos laterales: hay por tanto que sacarlos de vez en cuando del sustrato que se encuentren para dividirlos y plantarlos de nuevo.

Los nuevos bulbos comenzarán a florecer pasados entre dos y tres años de su plantación.

Via: http://plantayflor.blogspot.com.es

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