jueves, 29 de mayo de 2014

ZINNIA ELEGANS


Existen numerosas variedades de esta atractiva planta originaria principalmente en México. Sus hojas son puntiagudas con forma de lanza, de textura áspera y a menudo cubiertas por una fina capa de diminutos pelillos.

Se encuentra entre las plantas de flor anual más populares de jardín por su diversidad tanto en altura: alguna variedad alcanza casi el metro de longitud y otras son de tamaño enano, como en sus formas y colores.

Las flores aparecen en los extremos de los tallos, pueden ser simples con un botón central circundado por los pétalos, dobles, o semidobles en forma de pompón. Las tonalidades también son muy variadas, pasando de los tonos únicos a los bicolores.

La Zinnia elegans se cultiva como planta de temporada, descartándola al final de su ciclo de floración, de la que disfruta de manera abundante y prolongada.

En la zona de meditarránea con inviernos suaves, puede florecer casi de forma continua a lo largo de todo el año, incluyendo parte del invierno.

Es conveniente cuando las flores estén ya marchitas, cortar el tallo lo mas abajo posible, esto hará que la planta produzca más flores.


Para las jardineras son perfectas las variedades de porte bajo y compactas, las que son de mayor altura y dan flores más grandes que generalmente son utilizadas en floristería como flor cortada para confeccionar ramos o centros ornamentales.

Para la Zinnia es imprescindible estar situada en lugares soleados, sino su floración será escasa, además debe estar protegida del viento, ya que sus tallos se quiebran con gran facilidad.

Conviene regarla de forma moderada y uniforme sin dejar secar nunca la tierra (es muy sensible a la pudrición del tallo), no se debe mojar las flores ni las hojas.

Se adapta bien a todo tipo de suelo a condición de que sea rico en nutrientes, y sobre todo que esté bien drenado.

Estas pequeñas plantas no soportan los encharcamientos del sustrato, ni las temperaturas frías, además son propensas a infectarse por hongos en periodos húmedos.

Es muy fácil multiplicarla por medio de semillas recogidas de las plantas, en cuanto los pétalos empiecen a marchitarse se cortan las flores y se deja que se sequen antes de quitar las semillas.

Se pueden sembrar desde febrero hasta mayo, conviene hacerlo en interior a una temperatura estable de unos 20º C.

Desde su siembra hasta la floración transcurren aproximadamente unas doce semanas; en zonas más frías debe sembrarse un poco más tarde que en regiones cálidas para que no corra el peligro de helarse.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

lunes, 26 de mayo de 2014

LITHOPS, UNAS ORIGINALES PLANTAS CON FORMA DE PIEDRA


¿Conoces las lithops? Pues, aunque no lo parezcan son plantas. Llamadas también piedras vivas o plantas piedras, son originarias de África y pertenecen a la familia Aizoaceae, que comprende un grupo muy vasto de plantas crasas perennes. Estas plantas son una auténtica obra maestra de adaptación a la vida extrema, maquinando toda una serie de mecanismos adecuados a la supervivencia en las zonas desérticas.

Como puedes comprobar, se trata de una curiosa planta con forma de piedra de hojas acopladas y divididas por una fisura central por la que crecen flores. Normalmente cuentan con una altura de unos 5 cm. y tienen una anchura de 8 cm. como máximo.


Hojas y flores

Sus hojas pueden ser verdes, rosas o violetas y muchas están manchadas o punteadas. Sus flores, de color blanco o amarillo, tienen unos 3 cm. de diámetro y cuentan con varios pétalos estrechos y perfumados. Aparecen durante el otoño e, incluso al comienzo del verano.

Cuidados básicos

Como son plantas de crecimiento lento, pueden conservarse en la misma maceta durante 10 o 20 años en el interior de las casas, pero es mejor no ponerlas en el exterior, ya que no les viene bien ni la lluvia ni el sol. Lo mejor es ponerlas en semi-sombra recibiendo la luz solar directamente durante unas 7 horas al día. Si quieres cultivarlas, necesitarás macetas grandes con sustrato a base de urba, sustrato vegetal y con un 60% de arena gruesa silicea. En invierno deberás dejar de regarlas y en verano lo mejor es hacerlo moderadamente, excepto cuando haga más de 40º C. De hecho, a ser un cactus, es importante no regar demasiado la planta para que no se muera.

http://jardinplantas.com
Autor: Ana Pérez

jueves, 22 de mayo de 2014

ZANTEDESCHIA AETHIOPICA


Planta tuberosa de origen sudafricano, conocida por los nombres de Cala, Lirio de agua, Cartucho, Lirio Cala, Aro de Etiopía y Alcatraz.

Su floración es tremendamente hermosa y su follaje altamente ornamental. Forma parte de las familia de las Araceae.

Esta especie se desarrolla a partir de rizomas provistos de raíces carnosas. La Cala necesita de suelos que retengan cierto grado de humedad, pero al mismo tiempo que sea capaz de liberar el excedente, de forma que atenúe la posible pudrición de los bulbos.

De largos peciolos, surgen las lustrosas hojas de gran tamaño, superficie lisa y forma acorazonada que termina en una punta fina, los bordes suavemente ondulados y la nerviación central muy marcada.

La inflorescencia está formada por un espádice, que alberga las verdaderas flores masculinas en la parte superior y las femeninas en la parte inferior, rodeado de una bráctea blanca, llamada espata.

Existen otros cultivares con la espata en diferentes colores, desde un delicado rosa a un amarillo intenso, pasando por tonalidades púrpura muy intensas, la gama es bastante amplia.

Todas las variedades presentan hojas grandes de color verde intenso, que pueden tener o no pequeñas manchas de color blanco salpicadas por la superficie.

Dentro del mercado mundial de flores, la producción de la Cala se realiza amplia  y principalmente para la obtención de flor cortada.

Es comprensible la gran demanda de la que goza esta flor, ya que posee una apariencia delicada y elegante, a lo que hay que añadir el largo periodo que permanece en buen estado una vez cortada.


La clave en el cultivo de la Cala es bien sencillo: emplazarla en una zona soleada o semi-soleada y en un entorno lo más húmedo posible. Esta planta se siente a gusto alrededor de estanques o de zonas donde abunde el agua.

Puede cultivarse en una maceta o en terreno, donde el tallo carnoso subterráneo puede permanecer de una temporada a otra, sin necesidad de sacarlo.

Las raíces de esta planta, tienen una clara predisposición a contraer una bacteria que si no se trata a tiempo puede acabar con ella en poco tiempo.

En el mercado existen productos específicos para este mal, aunque si la contaminación está demasiado extendida, es preferible deshacerse de la planta.

Se propaga en primavera a través de bulbos que se plantan a unos 5 cm. de profundidad, o por división del rizoma.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

lunes, 19 de mayo de 2014

PLANTAS FÁCILES DE CUIDAR


¿Eres principiante? ¿No estás seguro o segura si esto de la jardinería es lo tuyo? ¿Quieres incursionar en el cultivo y cuidado de plantas y no sabes por dónde empezar? Aquí vengo en tu auxilio, proponiéndote comenzar por algunas plantas tan vigorosas y fuertes como sencillas de cuidar.

Chamaedorea (foto de arriba)

Su nombre científico es Chamaedorea elegans. Se trata de una palmera de ambientes interiores, de tamaño mediano y que requiere poca atención y cuidados. Será suficiente con ubicarla en un sitio iluminado y regarla de vez en cuando. Una opción excelente para quien tiene poco tiempo o conocimientos y quiere una vistosa planta en su oficina u hogar.

Aspidistra


Es la que puedes observar en la imagen de portada. Su nombre científico es Aspidistra Elatior y se trata de otra opción de planta realmente resistente, capaz de sobrevivir en buen estado y crecer vigorosamente aún con pocos cuidados. Son típicas sus hojas largas y lanceoladas que se renuevan en un máximo de dos en cada temporada. No te desalientes por su lento crecimiento, es normal en ella.

Aralia 


Tan bella como resistente. Su nombre científico es Fatsia Japónica y puede crecer también en el exterior donde marca presencia por su follaje verde y brillante, con movimientos gráciles (dependiendo de ésto último de la variedad en cuestión). Se verá mucho mejor si puedes mantener sus hojas libres de polvo (especialmente aquellas Aralias de interior).

Clivia 


Su nombre científico es Clivia Miniata y créeme que marcan presencia por el contraste de sus hojas verde oscuro con la floración que da en invierno, de color naranja muy vistoso. También es vigorosa y no demandará casi cuidados más allá de un riego razonable.

Vía: http://blogjardineria.com
Autor: Escarlata

jueves, 15 de mayo de 2014

VIBURNUM TINUS


Este es un arbusto de follaje denso y muy ramificado, de forma redondeada, con una copa algo irregular. Se trata de un arbusto muy popular en los jardines por su espectacular floración, fácil cuidados y resistencia.

Tiene un comportamiento perenne y no acostumbra a sobrepasar los 2 metros de altura.

Es un miembro de la familia Caprifoliaceae y es imponente la cantidad de nombres con el que se conoce de manera frecuente a esta planta como por ejemplo: Laurestino, Laurel salvaje, Tino, Barbadija, Laurentino, Durillo, Laurel de Orlando, Duraznillo, etc...

Sus hojas son relativamente grandes y anchas, opuestas, con peciolo corto y forma lanceolada, margen entero y color verde oscuro por el haz, siendo más claras por el envés.

Las flores son realmente pequeñas y se encuentran ampliamente agrupadas en inflorescencias con forma de umbella que miden unos 10 centímetros de diámetro, son de color blanco ligeramente rosáceas.

La floración se ocasiona durante todo el invierno y primavera. 

Produce un pequeño fruto a principio de invierno de forma aovada, de color azul negruzco brillante; en ocasiones estos frutos pueden permanecer al mismo tiempo con las primeras flores de la temporada siguiente.

Es importante tener en cuenta que estos frutos si se ingieren son tóxicos, por lo que se debe guardar un cierto cuidado con ellos si se encuentran niños cerca.


Al Durillo es conveniente alejar y proteger de los vientos fuertes y fríos ya que es sensible a los fríos extremos, pero pasará perfectamente el invierno en el exterior si las temperaturas no son demasiado severas.

Ocasionalmente puede sufrir el secado de sus ramas por el efecto de las intensas heladas, recuperándose con facilidad al comienzo de la estación primaveral.

Prefiere suelos bien drenados, moderadamente húmedos; admite bien casi todo tipo de suelos. 

Aunque tolera períodos de sequía, si se riega con asiduidad y se fertiliza adecuadamente, su velocidad y esplendor de desarrollo será mucho mejor. 

Al terminar la floración se puede realizar una poda para controlar su crecimiento o para favorecer un desarrollo con una forma atractiva.

Se puede propagar por diferentes métodos como son: semillas, acodo o por estacas.

Sus hojas en infusión se utilizan para rebajar la fiebre, como diurético y elimina el estreñimiento como purgante.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

lunes, 12 de mayo de 2014

CUIDADOS ESPECIALES PARA LOS BONSÁIS


Los bonsáis son árboles enanos en miniatura que llevan muchos años de preparación a base de recortar las raíces, ramas y hojas. Aunque hay muchos defensores de la naturaleza que están en contra de esta práctica, lo cierto es que para muchos resultan ejemplares muy decorativos para el jardín o la terraza.

El cultivo de los bonsáis proviene de la tradición oriental y exige una serie de atenciones especiales, ya que se altera la naturaleza de cada especie para evitar que crezcan. Muchas de las medidas que se deben implementar para el cultivo de bonsáis dependen de la especie del árbol elegido, pero existen una serie de cuidados básicos comunes para todos. Te los explicamos a continuación.

Riego

Como puedes imaginar, el riego es fundamental en el cuidado de los bonsáis. Así, es importante que tanto el tiesto como el sustrato proporcionen un buen drenaje, ya que se deben evitar encharcamientos a pesar de que el riego tiene que ser abundante. En verano hay que efectuarlo al menos una vez al día y en invierno una vez a la semana como mínimo. Si se comprueba que la tierra se ha secado, independientemente de la época del año, se debe incrementar la frecuencia. También se puede proporcionar humedad a través de otros medios: colocar la maceta en un recipiente grande con agua, pulverizar por encima...


Abono

Por un lado, la tierra se debe fertilizar al menos una vez por mes durante el período de crecimiento del árbol (entre primavera y el comienzo del otoño). El tipo de abono dependerá de la especie.

Poda

Además de la poda para dar forma al ejemplar con tijeras que se debe realizar en invierno, se tiene que realizar el pinzado, que consiste en quitar con los dedos las puntas de las ramas y el defoliado, mediante el cual se quitan las hojas de las especies caducas antes de que se caigan por si mismas.

Vía: http://jardinplantas.com/
Autor: Ana Pérez

jueves, 8 de mayo de 2014

VERÓNICA


Se trata de arbustos de pequeño o mediano porte, muy ramificados y apariencia redondeada. Pertenecen a la familia de las Scrophulariaceae.

Existen alrededor de unas 140 especies integradas en este género, aunque la mayoría de las variedades que se pueden encontrar a la venta pertenecen a híbridos obtenidos de diversas especies de uso ornamental.

Algunas de las especies que conforman el género provienen de Australia, otras muchas son de Nueva Zelanda, Papúa o, las Malvinas.

Su crecimiento no suele presentar problemas y toleran una gran variedad de condiciones de suelos, incluso pueden resistir ambientes próximos al mar ya que toleran cierta salinidad ambiental.

No resulta difícil ver estas plantas en jardines cerca del mar en la cuenca mediterránea. El frío es la principal contrariedad ya que estas plantas no soportan las bajas temperaturas.

Esto hace que se tengan que ubicar en lugares resguardados durante el invierno y mantenerlas a una temperatura aproximada a los 10º C e intentar que no baje de esa marca.

Se utilizan para la formación de setos y como grupos aislados. También admiten el cultivo en macetas para emplazar en terrazas y balcones.

Todos los integrantes del grupo requieren que el sustrato permanezca siempre ligeramente húmedo durante el verano, procurando siempre que el suelo no retenga agua ni se mantenga encharcado, un buen drenaje es fundamental.

El resto del año los riegos deben ser más bien escasos.

Se cultivan a pleno sol en los meses más templados, durante el verano conviene no exponerlas al fuerte sol y situarlas en un emplazamiento de semi-sombra.

El sol riguroso y la sequedad excesiva del sustrato hacen que las plantas se muestren con un mal aspecto y su crecimiento sea anómalo.

Forman matas con un crecimiento compacto, con hojas perennes, opuestas, ovaladas o elípticas de color verde intenso y lustroso.


Las diminutas flores surgen en grandes racimos compactos, dependiendo de la variedad o híbrido pueden ser de color, blanco, violeta, rojo, morado, azul, rosado o púrpura.

Desde que comienzan a aparecer las espigas florales hay que añadirle un fertilizante líquido mezclado en el agua riego cada 15 días.

En general son bastantes resistentes a las plagas de jardín y raramente son atacadas por alguna importancia.

Se pueden multiplicar por división de la mata, desde la primavera hasta el otoño. También es posible realizar la propagación mediante esquejes que enraízan sin problemas.

Asimismo se puede emplear semillas durante la primavera, hay que mantenerlas en un lugar cálido y bajo cristal para que progresen.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

lunes, 5 de mayo de 2014

POR QUÉ LAS ROSAS TIENEN ESPINAS


El rosal es la planta ornamental por excelencia y ha sido así desde hace muchos años. De hecho, se dice que los orígenes de las rosas cultivadas se remontan a la jardinería en la antigua China Imperial y en la mitología hindú y griega se las relacionaba con la diosa del amor y la belleza. También fue muy venerada en el Egipto faraónico.

El motivo de su popularidad viene, entre otras cosas, por su aroma, suave y exquisito, por el atractivo de sus hermosas flores, de una apariencia elegante, y por su variedad de colores. Sin embargo, las rosas esconden un pequeño problema: a veces pueden pinchar por culpa de las espinas.

La flor más famosa del mundo

La rosa es la flor más famosa del mundo. Pocos jardines públicos o privados carecen de ella. Y es que entre otras cosas, ofrece múltiples posibilidades de color, con infinidad de matices, así como de olor. Su mantenimiento es sencillo y su resistencia grande, que junto con su extrema belleza la hace muy apreciada entre los amantes del jardín.


Pero además de todas estas peculiaridades, las rosas cuentan con espinas. ¿Te has preguntado alguna vez por qué? La explicación es muy sencilla. Todos los seres vivos desarrollan mecanismos de defensa contra sus predadores y, como puedes imaginar, las rosas no iban a ser menos.

Contra las aves y pequeños mamíferos

Así, de la misma manera que ocurre con los cactus y los cardos, por ejemplo, las rosas usan sus espinas para evitar que ciertos animales, como aves o pequeños mamíferos, puedan dañarlas. De hecho, hay personas que plantan rosales trepadores en algunos lugares de sus jardines para disuadir a los ladrones y así mantener segura su propiedad.

Vía: http://jardinplantas.com
Autor: Ana Pérez

jueves, 1 de mayo de 2014

ORQUÍDEAS VANDA


Las Vanda constituyen una de las familias de orquídeas más curiosas. Normalmente, las encontramos en los centros de jardinería en cestos colgando de los que sobresalen numerosas raíces que quedan expuestas al aire.

En su hábitat natural suelen alcanzar gran tamaño y se alimentan de la humedad y nutrientes disueltos que llegan a sus raíces aéreas. La mayoría de ellas, pues, son epífitas (viven sobre otras plantas o árboles que aprovechan como soporte) aunque también las hay litófitas (viven sobre o entre rocas). No tienen pseudobulbos.

Su estructura es monopodial y la planta se desarrolla a partir de un único tallo del que van surgiendo nuevas hojas. Éstas suelen tener forma alargada y estrecha con una base que oscila de plana a cerrada (plegada) sobre el nervio central. La disposición de las hojas, además, le confiere una peculiar configuración a modo de pequeños arcos concéntricos. Es probable que dicha configuración ayude a retener y conducir el agua hacia sus raíces. Los botones florales nacen desde el tallo y entre las bases de las hojas.

Las raíces son carnosas y se desarrollan con fuerza para proveer de nutrientes a la planta. Para ello disponen de unos pequeños poros por donde absorben la humedad o agua y sus nutrientes disueltos. Un desarrollo armónico y sano de las raíces asegura un buen estado de salud de la planta.


Las Vanda prefieren tener las raíces al aire libre. No obstante, algunas de ellas pueden adaptarse a macetas siempre que el substrato tenga un buen drenaje (mezcla de corteza de pino, bolas de cerámica, fibra coco, etc...)

Los botones florales nacen desde el tallo y entre las bases de las hojas. Cada vara floral puede producir normalmente, alrededor de entre 10 o más flores. La planta está en crecimiento a lo largo de todo el año. Las floraciones pueden también producirse, según condiciones medioambientales, en cualquier momento del año, si bien, suelen ser más frecuentes en primavera o principios de verano. Como ocurre con otras orquídeas, uno de los factores que estimula el surgimiento del brote floral es la diferencia de temperatura entre la noche y el día y esto suele ocurrir en invierno por lo que la floración tendrá lugar unos meses más tarde. Puede llegar a producirse más de una floración al año. La duración de las flores es de varias semanas. Algunas de ellas presentan un delicado perfume.

Las Vanda, especialmente si las tenemos en casa, necesitarán de unas condiciones de luz y humedad óptimas. Algunas de ellas pueden tolerar el sol directo si bien suele bastar con una gran cantidad de luz (porches en el exterior) o en galerías interiores con grandes ventanales). Mantener constante la humedad mínima (60 a 80%) es fundamental, especialmente aquellas que no disponen de maceta. Para ello deberemos proceder manualmente con un vaporizador o un humidificador electrónico que cubra diariamente sus necesidades (especialmente en verano) si la planta está en interior de viviendas. En el agua que vaporizamos es adecuado también diluir algo de abono foliar y que las hojas también absorben nutrientes.

En casa está especialmente indicado sumergir semanalmente (o con mayor frecuencia en verano) las raíces de la planta en un recipiente suficientemente grande con el agua de riego (agua blanda) y dejarla unos 30 minutos. En este agua también podemos añadir abono específico para orquídeas. De esta forma la planta puede absorber lo que necesite.

Vía: http://www.orquideasweb.com/