jueves, 26 de junio de 2014

PILEA CADIEREI


Esta popular planta es quizás la especie más utilizada del género como planta de interior. Las Pileas son originarias de las regiones tropicales de Asia y América.

Forma una planta compacta y arbustiva, de crecimiento rápido, capaz de tolerar una sombra densa y con una enorme capacidad para emitir raíces desde cualquier punto de su tallo. 

Es fácil de cultivar y resulta muy interesante disponerla sola en un bonito contenedor o bien formando parte de un agrupamiento con otras plantas de semejantes características.

Tanto de un modo u otro resaltarán sus atractivas marcas blancuzcas de aspecto metálico de sus hojas con un fondo verde, más oscuro en las hojas más viejas y de color pálido en las más jóvenes.

Es en el follaje donde radica su singular belleza, dado que la floración no suele darse en interior o acaso en raras ocasiones. Las flores son diminutas, de color cremoso y aparecen agrupadas en el extremo de pequeños tallos florales.

Es importante que la zona donde se le ubique tenga una atmósfera que mantenga cierta humedad constante o bien proporcionársela por cualquier medio, sobre todo agradecerá en plena época estival se rocíe el follaje regularmente con agua, incluso varias veces al día.

Su tamaño moderado y vistosidad de su follaje la convierte en una candidata ideal para pequeños rincones de habitaciones mal iluminadas, que a buen seguro esta Pilea se adaptará. En caso de no hacerlo los brotes pálidos y sin fuerza señalarán que la falta de luz es excesiva y habrá que situarla en un lugar más luminoso.


Le gusta las temperaturas cálidas y necesita riegos abundantes que mantengan el sustrato siempre con una cierta humedad.

Cada quince días se debe añadir una pequeña cantidad de fertilizante líquido al agua de riego, con la llegada del frío se prescinde del abonado.

Los tallos crecen en ocasiones de manera desigual, por lo que hay que ir recortando los nuevos brotes según vayan desarrollándose durante la temporada.

Las plantas viejas tienden a perder las hojas inferiores, lo que les da un aspecto desgarbado, pero ante la facilidad de reemplazar esta planta cada año mediante esquejes jóvenes enraizados merece la pena aprovechar los cortes de tallos y hacerse con ejemplares nuevos.

El mejor momento para reproducirla por esquejes es al inicio de la primavera, pero se puede realizar en cualquier periodo del año si se mantienen protegidos.

Lo ideal es cortar unos 10-12 cm. de esquejes de tallo justo debajo de un par de hojas, que luego hay que eliminar e introducir los esquejes hasta la altura de las hojas siguientes, en una mezcla de turba y arena a partes iguales. Poner varios esquejes en cada maceta para obtener plantas más compactas.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

No hay comentarios: