jueves, 27 de noviembre de 2014

CALANCHOE PROLIFERA


En esta planta sorprende de forma admirable su floración, debido a que los grandes tallos florales de color rojizo sobresalen enormemente de la mata y que en ocasiones tienen una longitud mayor que la desplegada por el propio follaje.

Botánicamente se la localiza indistintamente con los nombres de Kalanchoe prolifera o Bryophyllum proliferum.

Los Kalanchoe son un género de alrededor de 125 especies compuestos por arbustos o herbáceas perennes y otras pocas que son anuales o bianuales.

No es una planta que requiera de cuidados especiales dado que goza de cierta rusticidad por la que es reconocida en jardinería y típica de la familia Crasulaceae a la que pertenece.

Este singular Kalanchoe tiene la misma procedencia que la gran mayoría de las plantas que forman el grupo, la Isla de Madagascar. Tiene las hojas carnosas y suculentas, de color verde medio que se torna algo rojizo por efectos del sol y posee una especie de recubrimiento cerífero.

Los bordes de las hojas al igual que los tallos son de color granate púrpura.

Es una planta ideal para jardines de bajo mantenimiento y puede formar un conjunto magistral reunida en conjunto a otras plantas de carácter suculento.

La ubicación  perfecta se encuentra en lugares donde goce el sol varias horas al día y durante todo el año.

El tallo floral principal es robusto casi leñoso y de él surgen otros tallos a pares y opuestos que portan un numeroso grupo de flores colgantes arracimadas; éstas son globosas, de cuatro lados, semejantes a pequeños farolillos de color amarillo verdoso.


Reunidas al conjunto de flores se condensa una gran cantidad de pequeñas plántulas de las que luego surgirán las nuevas plantas.

Se puede colocar en interiores con una buena iluminación, además tolera bien los ambientes secos que produce la calefacción.

Con esta planta sucede como con el resto de kalanchoes, todas se puede cultivar al aire libre durante todo el año, siempre y cuando los inviernos no sean demasiado rigurosos.

Los riegos deben ser regulares en verano, regando en profundidad el suelo y dejándolo secar luego ligeramente entre riego y riego, en invierno muy reducidos manteniendo la tierra casi seca.

El único problema que nos podemos encontrar en el cultivo de esta planta es que no tolera el exceso de agua que acaba rápidamente con la planta causada por la descomposición de las raíces.

Puede propagarse a través de los estolones subterráneos. Otra fórmula es mediante esquejes insertados en una maceta pequeña con sustrato para cactus mezclada con arena gruesa.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

lunes, 24 de noviembre de 2014

LOS CUIDADOS DEL CYCLAMEN PERSICUM


La época fría del año no implica tristeza en nuestros jardines. Un ejemplo de ello, entre el surtido de plantas de flor para esta época del año, es el Cyclamen persicum. Es una de las plantas estrella del otoño e invierno y una de las más decorativas tanto como planta de exterior como de interior.

Esta dualidad, junto con su amplia gama de colores florales, el aspecto exótico de sus hojas, su resistencia al frío y su gran periodo de floración, son algunos de los factores que le han proporcionado este éxito.

Los cuidados del Ciclamen son muy diferentes según se disfrute como planta de interior o de exterior.

Los cuidados del Cyclamen persicum como planta de interior

Aunque considerada como planta de temporada exterior, la podemos disfrutar como una atractiva planta de flor de interior. En este caso no debemos olvidar que en exterior, por lo tanto, dentro de casa la ubicaremos en aquellos lugares con la máxima iluminación posible. Incluso un buen consejo es sacarlas al balcón o terraza de vez en cuando para que se mantengan fuertes.

También las ubicaremos lo más lejos posible de las fuentes de calor como por ejemplo los radiadores durante el invierno. Es una planta de clima fresco y entre los 12 y 15ºC es cuando mejor viven.

Con unos adecuados cuidados del Ciclamen como planta de interior, podemos disfrutarla durante un largo periodo, pudiendo sobrepasar los tres meses con facilidad.

Riego: le añadiremos el agua directamente a la maceta, evitando no encharcar el sustrato, por lo que si le ponemos un plato debajo de la maceta, una vez escurrida toda el agua, deberíamos tirar la restante. Es una planta sensible al exceso de agua.

Abonado: Al ser una planta de flor, la fertilizaremos cada 15 ó 20 días con un abono líquido aportado al agua de riego.

El tipo aconsejado es el abono de floración, que no sea muy rico en nitrógeno para evitar un desarrollo tierno de la planta y favorezca el problema de aparición de enfermedades. Un abono rico en potasio es determinante para la calidad de la floración.

Aireación: Es importante la ventilación. Las bajas temperaturas junto con ambientes húmedos, son factores de riesgo y muy propicios la aparición de la Botrytis.

Trasplantes: Normalmente no necesitará de un trasplante a una maceta mayor. De hacerlo, la época del año más aconsejable es después de la floración, con la entrada de la primavera. El sustrato de exterior o sustrato universal son los más adecuado para esta planta.

Cuando observemos que el Cyclamen comienza a debilitarse, lo mejor es sacarlo al exterior, ya sea para que se recupere o para prolongar su vida en el jardín.


Los cuidados del Cyclamen persicum como planta de exterior

Es una planta muy rústica. Apenas necesita cuidados especiales. Un Ciclamen bien cuidado puede durar varios años en el jardín. Recomendamos que permanezca en estado durmiente durante la estación cálida y seca del año, brotando con la bajada de las temperaturas y comienzo de las lluvias.

Plantación: Elegiremos un lugar en el jardín de semisombra y fresco. Normalmente se plantan en grupos para conseguir manchas de color muy atractivas. En tal caso es recomendable el utilizar un solo color por zona de plantación.

Lo haremos sobre una tierra bien mullida, que podemos enriquecer con la mezcla de un sustrato de plantación en una proporción del 15 al 25% según la calidad de la tierra existente en el jardín.

La densidad de plantación será la definitiva ya que es una planta que no adquiere grandes dimensiones diferentes a la de su compra. Si por ejemplo, en el momento de plantación vemos que con 6 plantas por metro cuadrado quedan bien, esa será la cantidad que debemos plantar y no menos.

En el momento de su plantación tendremos la precaución de no enterrarlas más allá del nivel que venía en la maceta. Enterrar excesivamente su bulbo es sinónimo de pudrición del mismo.

Abonado: Será el mismo que utilicemos para el mantenimiento del jardín. La aplicación del abono puede realizarse mediante el riego con fertilizantes solubles.

Mantenimiento: Es una planta que dada su rusticidad apenas lo necesita. En el tiempo, podemos ir retirando sus flores marchitas para evitar que se pudran sobre la planta. El Ciclamen no necesita ningún tipo de poda.


Vía: http://www.floresyplantas.net
Autor: Flores y plantas

jueves, 20 de noviembre de 2014

PRÍMULA ACAULIS


La Prímula acaulis es una de las grandes protagonistas entre las plantas de temporada de flor de otoño e invierno. Son ideales para plantarse en el jardín creando manchas en macizos y arriates, así como en macetas y jardineras. En todos los casos, sus diversos y vivos colores, son una alegría para la vista en esta época del año.

Su nombre científico es Prímula acaulis, aunque se le conoce comúnmente con otros muchos como por ejemplo Prímula vulgaris, Primavera, Prímula, Orejas de oso... pertenece a la familia Primulaceae y su origen es de los denominados hortícolas, ya que viene del cruce de otras especies en viveros especializados.

Gracias a las mejoras genéticas, esta planta tan típica de la época fría del año, está presente en el mercado durante más tiempo. Actualmente la podemos ver en las tiendas desde septiembre hasta abril y para ello, los viveristas profesionales cultivan grupos de variedades más o menos precoces.

Así, estas variedades se agrupan profesionalmente en grupos denominados.


  • Variedades de Prímula acaulis de producción muy precoz.
  • Variedades de Prímula acaulis de producción semiprecoz.
  • Variedades de Prímula acauilis de producción de media temporada.
  • Variedades de Prímula acaulis de producción tardía.
  • Variedades de Prímula acaulis de producción muy tardía.


La Prímula acaulis es una planta perenne con hojas radicales oblongo-obovadas, dentadas y algo arrugadas, de color verde intenso por el haz y algo más claras por el envés.

Sus flores están compuestas por cinco pétalos y crecen en forma de penachos sonstenidas sobre un pedúnculo más o menos grueso. La gama en colores es muy grande, partiendo de colores puros amarillos, blancos, rosas, violetas, rojos... variando en sus tonalidades... hasta las combinaciones en bicolor entre ellos.

La Prímula acaulis es una de esas plantas que pueden ser disfrutadas tanto como planta de interior como planta de exterior. Por ejemplo, se puede tener en una pequeña maceta decorando el interior del hogar, para pasar unas semanas después a ser plantada en una jardinera o directamente en el jardín.

Vía: http://www.floresyplantas.net

lunes, 17 de noviembre de 2014

LAS PLANTAS QUE PURIFICAN EL AIRE


Nadie esta a salvo de la polución, ni quienes viven en la gran ciudad ni los que prefieren mudarse al campo para huir del techo gris sobre nuestras cabezas. Por suerte, podemos encontrarnos elementos en la naturaleza que nos ayudan a purificar el aire, como las plantas que hoy presentamos. Hay una serie de plantas idóneas para quienes aportar algo más de limpieza a su entorno. Os traemos hoy una lista con algunas de las más conocidas y fáciles de encontrar.


  • En la familia de las palmeras hallamos un buen puñado de plantas que podemos emplear para esto: por ejemplo, las bambú, la enana, la china, la amarilla o la areca. Todas ellas  son ejemplares que podemos tener como plantas de interior en nuestro hogar o en la terraza.
  • El ficus elástica, una planta de la familia de los higos, de hojas anchas y tronco macizo, todo un todoterreno de las plantas de interior que encaja con cualquier decoración o estilo de hogar.
  • El cactus cirio, uno de los que seguro hemos visto con frecuencia presentes en numerosos hogares: posee un cuerpo chato y ovalado, y para algunas personas resulta mucho más agradable a la vista que otros de su misma familia.
  • El helecho ¿Qué podemos decir de estas plantas que no sepáis ya? Es fácil de cuidar, y quizás no sabíais que teniendo uno en casa, además, estábamos contribuyendo a mejorar nuestra calidad de vida en lo referente a la pureza del aire.

¿Qué hay de las flores?

Los que hemos indicado arriba son sólo algunos ejemplos de plantas que nos ayudan a purificar el ambiente, pero también podemos confiar en algunas flores para ello. Por ejemplo, la simpática gerbera, que nos ayuda a eliminar el exceso de monóxido de carbono, o la flor de la espatifilia, que tan común se ha vuelto en las tiendas especializadas en los últimos años.

Vía: http://blogjardineria.com/
Autor: Mariela

jueves, 13 de noviembre de 2014

GREVILLEA BANKSII


Forma un espléndido arbusto o pequeño arbolito que puede alcanzar un vasto volumen en regiones de climas cálidos. 

Puede decirse que la única inconveniencia que presenta esta planta es su poca resistencia al frío.

El género está incluido dentro de la familia de las Proteaceae. Su origen se encuentra en el este de Australia y también es conocido por los nombres de Grevillea roja o Roble sedoso de flores rojas.

De la especie se han hibridado plantas que resultan más pequeñas, compactas y con floraciones en tonalidades color crema.

No es demasiado frecuente que los ejemplares jóvenes evolucionen bien en los climas fríos, por lo que se recomienda que en esos lugares se ubiquen en zonas soleadas y bien resguardadas, además de ofrecerle una buena protección y abrigo en los meses más fríos.

El follaje tiene una condición perenne, aunque el frío intenso le hace perder totalmente las hojas. El periodo natural de floración sucede en invierno, aunque puede ocurrir a largo de casi todo el año si las temperaturas son benévolas.

Una buena jardinera puede acoger correctamente una mata de tamaño considerable sin ningún problema; esta es una fórmula muy oportuna si hay que trasladar la planta de lugar con motivo de la llegada del frío intenso.

El género compuesto por las Grevilleas son plantas muy fáciles de cultivar, a todas les gusta los climas cálidos y tienen una demanda limitada de agua.

A esto se añade que gozan de largos periodos de floración y escasa necesidad de abonados, esto último conviene hacerlo de tarde en tarde y en cantidades limitadas.


Las hojas son pinnadas, con diversas divisiones profundas que llegan hasta el nervio central, color verde intenso en la cara superior y verde amarillento en la inferior.

Las flores surgen en grandes racimos cilíndricos en los extremos de los tallos, poseen un cáliz tubuloso, los pistilos de color rojo y enrollados.

Ubicar en lugares soleados y protegidos, y en suelos bien drenados que no retengan agua. Los riegos siempre comedidos, algo más abundantes en verano y muy austeros en invierno.

Todos los años es conveniente realizarle un corte ligero si la planta es muy joven o una poda más dura en ejemplares maduros, de esta forma la mata adquiere una estructura armoniosa ya que la planta tiende a abrirse y a crecer de modo muy irregular.

Las podas regulares es importante realizarlas debido a que ayuden a prolongar su vida y mejorar la forma del ejemplar.

Produce frutos con semillas aladas que facilitan su dispersión, haciendo que puedan nacer plantas bastante lejos de la planta madre.

Se puede reproducir mediante esquejes nuevos o a través de las semillas, que se deben recolectar en cuanto maduran.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

lunes, 10 de noviembre de 2014

PLANTAS QUE PREFIEREN MUCHA O POCA LUZ


Cómo sabes, la luz es un elemento imprescindible para la vida de las plantas. Ésta les permite procesar los nutrientes del suelo que toman y convertirlos en sus alimentos. Sin embargo, no todas, las especies son iguales y, por tanto, no todas necesitan la misma cantidad de luz.

En realidad, si tuviéramos en cuenta la cantidad de luz que requieren, podríamos dividir las plantas en tres grandes grupos. De cualquier forma, debes tener en cuenta que la luz natural es la más intensa y poderosa, y por eso es bueno procurar que todas las plantas, incluso las de interior, accedan a la luz natural al menos durante algunas horas del día.

Plantas que necesitan mucha luz

En primer lugar vamos a hablar de las plantas que exigen más luz para su correcto crecimiento y desarrollo. Dentro de este grupo encontramos especies como el jacinto, el potos, y la poinsetia. También los cactus, la crásula, el aloe vera y otras plantas crasas prefieren una buena cantidad de luz, ya que están preparadas para climas cálidos y secos.

Plantas que necesitan luz media

En un segundo grupo encontramos las plantas que prefieren una cantidad de luz media. Entre ellas encontramos el ficus, el tronco de Brasil, la costilla de Adán, el ciclamen y la violeta africana.


Plantas que necesitan poca luz

Por último, vamos a hablar de las plantas que requieren poca luz natural y que, por tanto, son ideales para espacios interiores y oscuros. Muchas de estas plantas son tropicales, a las cuales la frondosa vegetación de la selva mantiene más o menos a la sombra, lo que no quiere decir que no necesiten luz para sobrevivir. Entre ellas encontramos especies como el filodendro, la aspidistra, la aglaonema, los helechos y la sansevieria.

Vía: http://jardinplantas.com
Autor: Ana Pérez

jueves, 6 de noviembre de 2014

CRYPTANTHUS BIVITTATUS


Esta planta oriunda de Brasil se la encuentra en las regiones montañosas de dicho país, donde crece muy a menudo en las grietas de las rocas. Generalmente las matas son bastantes pequeñas y forma rosetones bajos y muy aplanados. Es conocida por el nombre de Estrella de tierra.

Se trata de una especie que forma parte de la extensa familia de las Bromelias, y posee una naturaleza terrestre.

Las hojas son de tacto correoso, nacen en roseta, formando una superposición que semejan estrellas.

El follaje tiene un dibujo rayado muy característico, principalmente en color cremoso con sombras rosa, una franja central y otra en los bordes de color verde oliva, que se torna algo rojizo por efecto del frío o del sol.

Existen diversas variedades e híbridos que gozan de bellas y llamativas colaboraciones en sus hojas.

Los colores palidecen por la escasez de luz, por lo que se necesita una considerable cantidad de luz, pero alejada del sol directo para conservar una tonalidad intensa.

Los bordes están casi siempre algo ondulados y portan generalmente pequeños elementos espinosos.

Produce unas pequeñas flores de color blanco, usualmente en verano, aunque pueden presentarse en otras épocas si la climatología es buena. A diferencia de casi la totalidad de plantas que componen el grupo, las flores de esta planta no son nada vistosas.


En periodos calurosos es necesario practicarle riegos regulares y en profundidad, no demasiado frecuente en invierno.

Conviene tener presente que la mayoría de las Bromeliáceas, tanto si son epífitas como terrestres, son propensas a la putrefacción del cuello si la tierra de alrededor está demasiado mojada de manera habitual.

En el caso de esta especie es aún más sensible a los riegos excesivos o agua estancada. Esto significa que estas plantas pueden perder el follaje debido a la pudrición de raíces y hojas causado por los riegos desmesurados.

Como otros miembros de la familia, una vez que el rosetón de hojas ha florecido se marchita, muriendo lentamente y generando nuevos vástagos.

Mientras tanto, los retoños que surgen alrededor de la base de la planta estarán lo suficientemente desarrollados para producir nuevas plantas.

Lo mejor es esperar a que haya formado algunas raíces, aunque el proceso de producción es bastante lento.

El Criptantus puede sobrevivir durante un tiempo sin raíces, pero es necesario que la mata esté dispuesta sobre un sustrato seco.

El mejor momento para la propagación es hacia mediados de la primavera o durante el verano.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

lunes, 3 de noviembre de 2014

CÓMO ELIMINAR EL MUSGO DE LAS PAREDES


El musgo es una de las peores pesadillas en muchos hogares, ya que suele aparecer en las paredes de una casa o en los muros del jardín cuando hay un exceso de humedad en el ambiente. Aparece muy especialmente cuando ese exceso de humedad se debe a estar en una zona en la que las lluvias son abundantes. Si se trata además de una pared o muro por donde el agua discurre prácticamente de forma continuada durante mucho tiempo, sin duda la presencia de musgo será un hecho.

Hay veces en las que te gustará que aparezca musgo e incluso procurarás mantener esa zona húmeda para que siga saliendo, ya que le da un toque rústico al ambiente que puede ser muy bonito, aunque esto es algo que no todo el mundo quiere conseguir. De todas formas, lo más recomendable es eliminarlo y si quieres algo decorativo en esa pared plantar una enredadera o hiedra.


Como primera opción debes tener siempre eliminarlo, y hacer lo posible por saber a qué se debe la humedad en esa pared, ya que así su eliminación sera mucho más sencilla, así que como su prevención. Por mucho que te parezca bonito, puede atraer hongos y diversas enfermedades o plagas, así que tómatelo en serio y en cuanto veas que comienza a salir, lucha contra él.

Cómo eliminarlo

Para eliminarlo deberás aplicar directamente en la pared productos fungicidas o musguicidas, que son los específicos para el musgo, aunque un fungicida normal te valdrá igual. Es recomendable utilizar un cepillo que tenga las cerdas duras, ya que así restregarás el musgo y se caerá más fácilmente. Los pequeños restos que queden los puedes quitar con una espátula o rasqueta.

Vía: http://jardinplantas.com
Autor: Marian Otero