lunes, 15 de febrero de 2016

COSTUS BARBATUS



Nombre común: Jengibre espiral - Costus

Es una planta emparentada con el Jengibre, cuyos tallos que alcanzan los 3 metros de altura emergen de rizomas subterráneos.

Pertenece a la familia de las Costaceae.

Es oriunda de Costa Rica donde se cultiva en cualquier jardín.

Su popularidad procede de la larga persistencia de su floración, razón por la que se emplea habitualmente en la elaboración de ramos frescos.

Se manifiesta como una planta de bello porte y hermosa floración, que no presentará problemas siempre y cuando no se le obligue a sufrir periodos de frío, por corto que éste sea, algo que el género no soporta.

Esta exigencia junto a la necesidad imperiosa de gozar de ambientes húmedos son requisitos esenciales en su cultivo.

Se convierte en un ejemplar magnífico cuando se cultiva en un jardín de natualeza tropical de rebosante humedad, con temperaturas regulares durante todo el año.

Necesita una buena claridad pero sin la incidencia directa del sol, al menos no en las horas más calurosas o matizándolo tenuemente.

Un contenedor es una opción válida para cultivar esta especie, pero en el momento que adquiera cierto volumen progresará mejor en la amplitud de un jardín con un suelo bien drenado.

Para alcanzar la alta cota de humedad de la que disfrutaría en fuera de su ambiente natural o en un invernadero, se puede lograr algo semejante en una galería cerrada donde el sol no incida de forma directa y se controle la humedad mediante algún dispositivo.

En verano hay que administrarle dosis extra de humedad para que la punta de las hojas no se desequen, incluso si el calor es muy elevado habrá que humedecer el follaje varias veces al día.

Las hojas se presentan en torno al tronco en espiral, son grandes, de color verde intenso, borde liso y un nervio central marcado.


Las inflorescencias de esta plantas son llamativamente hermosas, de gran tamaño y en forma de piña con una textura cerosa.

Dichas inflorescencias nacen de manera individual en la punta de los tallos y se componen de brácteas de color rojo brillante dispuestas en espiral.

Las auténticas flores surgen poco a poco entre las brácteas, son tubulares y de intenso color amarillo lustroso.

La piña de las brácteas permanece largo tiempo en la planta, pero no así las flores que disfrutan de una existencia breve.

Quincenalmente se la puede alimentar con un fertilizante equilibrado, siguiendo rigurosamente las instrucciones del fabricante y disolviendo la cantidad apropiada de abono en el agua de riego.

Durante el invierno hay que evitar abonarla y dejar que la planta disfrute de ese periodo de descanso y recobre vigor de cara a la nueva temporada.

Se propaga mediante la división de la planta o de fragmentar los rizomas subterráneos.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

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