jueves, 21 de abril de 2016

LAVATERA MARITIMA



Nombre común: Malvavisco marino - Lavatera bicolor

Se trata de un pequeño arbusto suavemente ramificado, de carácter perenne y poco más de 1 metro de altura, con un cremiento erguido y cuya naturaleza le hace apto para suelos pobres y pedregosos.

La especie es originaria principalmente de la cuenca mediterránea y pertenece a la familia de las Malvaceae.

Algunas especies del género, crecen de manera natural en España y Portugal en zonas desantendida o abandonadas, lo que da idea de la fortaleza de este pequeño género.

La rusticidad de esta planta la hace capaz de resistir la falta de agua durante periodos prolongados, aunque si se dilata demasiado en el tiempo puede conferir a la mata un aspecto algo deslucido, cosa que no sucederá si los riegos son regulares, aunque no abundantes.

La Lavatera bicolor es ideal para terrenos secos y jardines costeros.

Al ser una planta de fáciles cuidados no demanda atenciones particulares, sólo resulta imprescindible buscarle un emplazamiento donde goce de sol en todo momento.

Este grupo de plantas son amantes del sol, requisito fundamental para que florezcan con profusión.

El periodo de floración puede llegar a ser extraordinariamente largo, comenzando en primavera para concluir con la llegada del frío.


Al ser una planta que necesita de modo fundamental mucho calor y sol, en lugares donde se cumpla durante más tiempo estos requisitos más prolongado será su periodo floral.

Las tallos jóvenes son de color verde grisáceo, volviéndose marrones cuando envejecen. Las hojas son grandes y nacen de forma alterna y al igual que los tallos, están fuertemente recubiertos de pequeños pelillos blanquecinos que confiere a la planta un suave tacto.

Las flores son grandes y surgen solitarias, muestran cinco pétalos desunidos y triangulares con el borde ondulado, de color blanco o ligeramente rosado, el centro de intenso color púrpura tiene débiles venas radiales.

La larga columna estaminal que no rebasa la longitud de los pétalos, es también de color púrpura.

No requiere de suelos excesivamente fértiles, por lo que los abonados se deben hacer con mesura y sólo de tanto en tanto.

Acabado su periodo fértil se le debe practicar una poda en profundidad. Hay que facilitarle una buena protección y abrigo ya que con la llegada del invierno la planta puede morir, dado que el género no soporta el frío.

La propagación a través de la división de matas se manifiesta realmente fácil.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

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