jueves, 27 de octubre de 2016

RUSSELIA EQUISETIFORMIS


Russelia equisetiformis 'yellow' - Russelia juncea 'yellow'

Sinonimia: Russelia juncea

Nombre común: Planta coral - Ruselia - Lluvia de coral - Lágrimas de amor

Es una planta ideal para climas suaves, resistente al calor y muy apropiada para bordes de jardín.

Lo más interesante de la Planta del coral es su crecimiento ágil y que florece prácticamente de manera continua gran parte del año, aunque su periodo más activo sucede entre mediados del verano y comienzos del otoño.

Es originaria de Centro América y pertenece a la familia de las Scrophulariaceae. Posee un porte muy ramificado y abierto, de ramas delgadas pero vigorosas.

Produce pequeñas hojas lanceoladas, más visibles en la parte baja de las ramas, en su parte alta se reducen a una especie de escamas.

Las hojas nacen alrededor de las ramas y del mismo punto surgen los delgados tallos; los grupos de hojas y tallos están muy separados del grupo siguiente.

La conducta de los tallos hace esta planta perfecta para cultivarla en una maceta colgante y colocarla en el porche, en un patio o terraza, nunca dentro de casa, no prospera en los espacios de interior.

Por lo general, las matas alcanzan poco más de un metro, y aunque las ramas con capaces de crecer algo más no lo hacen de forma enderezada, sino que se arquean, dejándose caer de forma delicada ya que son demasiado delgadas para soportar la carga de la floración.

Origina racimos colgantes de numerosas flores tubulares de unos 2,5 cm. de largo, de color rojo intenso.

Existe una variedad de flora de color amarillo: Russelia equisetisformis 'yellow' conocida también como Russelia juncea 'yellow'.


La combinación de matas con floraciones en diferentes colores marca un toque de admirable colorido.

Requiere emplazamientos de semi-sombra o de pleno sol, tiene una alta capacidad de soportar el calor, pero muy poca ante el frío intenso.

Se desarrolla bien en casi todos los tipos de suelos, pero es preferible que sean sueltos y moderadamente fértiles, también se acomoda sin contrariedades a los ambientes salinos.

No conviene regarla en exceso porque puede provocar hongos en las raíces, el suelo hay que regarlo de modo profundo y homogéneo y esperar a que casi se seque para regar de nuevo.

Tras la floración aparecen los frutos que tienen forma de cápsulas.

Al finalizar el invierno, más que practicarle una poda propiamente dicha, es preferible realizar una limpieza sobre las ramas estropeadas, eliminar las que estén secas y aclarar las matas de mucho volumen y demasiado compactadas.

Lo mejor es dividir las plantas que han crecido mucho para hacerse con ejemplares nuevos.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

No hay comentarios: