jueves, 30 de marzo de 2017

THEVETIA PERUVIANA


Sinonimia: Thevetia neriifolia - Thevetia linearis - Thevetia nereifolia

Nombre común: Adelfa amarilla - Azuceno - Tevetia - Cascabel - Amancay

Arbusto perenne y ornamental que mientras es pequeño se emplea como planta aislada, si bien al crecer se va formando como un arbolito que logra un tronco robusto de corteza rugosa y grisácea.

Procede de la América tropical especialmente en México. Forma parte de la familia de las Apocynaceae. El origen de su nombre se debe al monje franciscano y explorador André de Thevet (1502-1590).

Mientras la planta se encuentra en su etapa joven puede permanecer en un contenedor durante unos años, luego es mejor instalarla en el suelo del jardín donde crecerá hasta alcanzar más de 4 metros de altura, en ocasiones puede superar esa medida.

Las hojas sin apenas peciolos, son estrechas y alargadas, de unos 15 cm. de longitud, brillantes, de color verde lozano en su cara superior algo más pálido en la inferior, el nervio central se encuentra bien resaltado en toda su longitud.

El follaje cuando cae deja unas pequeñas cicatrices en la superficie de las ramas.

Las flores están compuestas por cinco pétalos que permanecen semi-abiertos, esto le confiere a la flor una forma acampanada.

Es más frecuente encontrar la forma de flor amarilla, pero también existen variedades de flor anaranjada Thevetia peruviana 'Aurantiaca' y otra menos común de flor blanca la Thevetia peruviana 'Alba'.

Si se encuentra en un clima cálido la floración puede aparecer a lo largo de todo el año, como lo haría en su entorno natural, pero cuando se encuentra en otros entornos menos propicios lo hace en verano.


Los frutos aparecen en otoño, son globosos, grandes y carnosos, de color verde brillante, que tras madurar se tornan negruzcos, al secarse liberan un hueso duro de forma romboide y color castaño, que protege las dos semillas que porta en su interior.

Le gusta el calor y no soporta el frío intenso, por lo que requiere situaciones soleadas en todas las estaciones del año.

No hay que descuidar los riegos, conviene mantener cierta humedad en el sustrato, las plantas adultas tienen una mayor resistencia a la sequía.

La Adelfa amarilla goza de un crecimiento ágil y no es laboriosa de cuidar, con la suerte de que las plagas apenas la asedian.

Hay que tener especial cuidado con su látex y las semillas porque son venenosas.

A las plantas jóvenes se les debe realizar una poda para que se hagan más compactas.

El método más empleado para su reproducción es mediante semillas que hay que mantener en remojo un día entero.

No hay problema para realizar la propagación también por esquejes que se deben mantener en un lugar caliente y no tardarán en enraízar.

Vía: http://plantayflor.blogspot.com.es/
Autor: Carmen Pereira

No hay comentarios: